¿Sabes que a lo largo del día creamos, consciente o inconscientemente, imágenes que nos permiten ver en nuestra mente los escenarios que vamos a vivir, y recordar lo que ya hemos vivido?
Controlar de manera consciente la creación de estas imágenes internas será de gran utilidad para nosotros, ya que éstas van a tener una influencia directa sobre nuestro estado emocional, y por lo tanto sobre nuestra forma de vivir las experiencias, debido a que antes de realizar cualquier conducta, generamos en nuestra mente una representación interna de lo que protagonizaremos a continuación.
Si proyectamos en estas imágenes mentales, emociones, creencias y pensamientos limitantes, crearemos los escenarios que precisamente queremos evitar.
Pero si somos capaces de visualizarnos rodeados de las condiciones que deseamos crear y realizando la conducta más adecuada al resultado que deseamos obtener, será mucho más probable que alcancemos justamente el resultado que habíamos imaginado.
Una de las Reglas de la Mente, descritas por la Programación Neurolingüística, dice:
Al fijar en la mente una imagen del futuro, nuestras acciones se irán encaminando a esa realización, ya sea de forma consciente o inconsciente.
El cerebro da las órdenes pertinentes al cuerpo para
responder fisiológicamente, y también
psicológicamente, programando una pauta de
conducta.






